Puedes cobrar intereses y perder poder adquisitivo al mismo tiempo. Si tus ahorros obtienen un 3 % y los precios suben un 4 % durante el mismo periodo, la rentabilidad real es del −0,96 %.
¿Qué puedes comprar con el saldo final?
Con 5.000 € de partida, acabarías con 5.150 €. Sin embargo, ese dinero permitiría comprar lo que al principio costaba unos 4.951,92 €: una pérdida de poder adquisitivo de 48,08 €.
- Este ejemplo está pensado para un ahorro en euros y utiliza porcentajes hipotéticos. No describe una oferta bancaria ni la inflación actual de España. Los 5.000 € facilitan la explicación; no representan el ahorro medio de un hogar.
Los 150 € de intereses no cuentan toda la historia
Supongamos que mantienes esos 5.000 € durante un año, sin añadir ni retirar dinero. Al terminar, el saldo incluye 150 € de intereses. Por ahora dejamos fuera los impuestos y las comisiones para separar sus efectos del de la inflación.
La rentabilidad nominal es el aumento del dinero: 150 € divididos entre 5.000 €, es decir, un 3 %. La rentabilidad real mide cómo cambia su capacidad de compra. El Banco de España explica esta diferencia entre remuneración en euros y poder adquisitivo.
Si una cesta de productos y servicios que costaba 100 € pasa a costar 104 €, hay que dividir el saldo final entre 1,04 para expresarlo en euros con el poder adquisitivo inicial:
5.150 € ÷ 1,04 = 4.951,92 €.
| Concepto | Resultado |
|---|---|
| Ahorro inicial | 5.000,00 € |
| Saldo final, antes del ajuste por inflación | 5.150,00 € |
| Saldo final expresado en poder adquisitivo inicial | 4.951,92 € |
| Pérdida de poder adquisitivo | 48,08 € |
| Rentabilidad real | −0,96 % |
El banco no ha descontado esos 48,08 €. El saldo sigue siendo 5.150 €; lo que ha cambiado es cuánto puedes comprar con él. Para conservar exactamente la capacidad de compra inicial, habrías necesitado terminar con 5.200 €.
Cómo calcular la rentabilidad real sin quedarte en una aproximación
La fórmula exacta compara el crecimiento del dinero con el de los precios:
Rentabilidad real = (1 + rentabilidad nominal) ÷ (1 + inflación) − 1
Introduce las tasas en forma decimal. En el ejemplo, 1,03 ÷ 1,04 − 1 = −0,009615…, aproximadamente un −0,96 %. Esta relación entre ambos factores de crecimiento está recogida en la explicación de FRED sobre tipos reales.
Restar el 4 % de inflación al 3 % de rentabilidad da −1 %. Sirve como aproximación rápida, pero el cálculo exacto divide entre el nuevo nivel de precios. No son dos comisiones que se descuenten del mismo importe.
Puedes comprobarlo en la calculadora de rentabilidad real: introduce 5.000 € de capital inicial, un 3 % de rentabilidad y un 4 % de inflación para ese mismo periodo.
Qué IPC utilizar si tus gastos están en España
Para una comparación histórica, la herramienta El IPC en un clic del INE permite seleccionar el mes y año iniciales y finales, además del tipo de índice. El general nacional sirve como referencia de la evolución de los precios en España.
Elige un intervalo coherente con el de tus ahorros. Una rentabilidad acumulada durante dos años debe compararse con la inflación acumulada en esos dos años, no con la última tasa interanual que aparezca en las noticias. Tampoco mezcles índices distintos entre el inicio y el final.
En un supuesto de dos años con rentabilidad del 3 % anual e inflación del 4 % anual, las cifras acumuladas serían:
- Rentabilidad nominal:
1,03² − 1 = 6,09 %. - Inflación:
1,04² − 1 = 8,16 %. - Rentabilidad real de los dos años:
1,0609 ÷ 1,0816 − 1 ≈ −1,91 %.
La calculadora admite tasas acumuladas para un mismo periodo y no convierte el resultado automáticamente en una tasa anual. Si necesitas esa conversión para una inversión sin aportaciones intermedias, consulta la calculadora de rentabilidad anualizada.
Cuándo dejan de perder poder adquisitivo esos ahorros
Manteniendo el mismo rendimiento nominal del 3 %, el resultado cambia según la inflación:
| Inflación del periodo | Rentabilidad real | Cambio de poder adquisitivo sobre 5.000 € |
|---|---|---|
| 0 % | 3,00 % | +150,00 € |
| 2 % | 0,98 % | +49,02 € |
| 3 % | 0,00 % | 0,00 € |
| 4 % | −0,96 % | −48,08 € |
| 5 % | −1,90 % | −95,24 € |
El punto de equilibrio se alcanza cuando la rentabilidad nominal iguala la inflación, siempre con el mismo periodo y el mismo tratamiento de los costes. Superarlo no demuestra por sí solo que una inversión sea adecuada: este cálculo no mide el riesgo ni la disponibilidad del dinero.
Rentabilidad neta y rentabilidad real responden a preguntas distintas
La rentabilidad neta tiene en cuenta los costes que se hayan descontado. La real tiene en cuenta la inflación. Puedes calcular una rentabilidad que sea ambas cosas, pero debes empezar por un rendimiento que ya refleje los costes correspondientes.
Por ejemplo, si de los 150 € del supuesto inicial descontamos 30 € en concepto conjunto de impuestos y comisiones, quedarían 120 €. Sobre 5.000 €, la rentabilidad nominal neta sería del 2,4 %. Con inflación del 4 %, la rentabilidad real después de esos costes sería 1,024 ÷ 1,04 − 1, aproximadamente un −1,54 %.
Esos 30 € son una cantidad inventada para mostrar el método, no un cálculo fiscal. La herramienta no aplica tramos de impuestos ni retenciones. Si el rendimiento que utilizas ya descuenta una comisión, no vuelvas a restarla.
Calcula tu rentabilidad real
Compara el rendimiento y la inflación del mismo periodo.
Preguntas frecuentes
¿Puedo utilizar el saldo si he ido haciendo aportaciones?
No basta con comparar el saldo final con el inicial: una parte del aumento corresponde a tu propio dinero, y cada aportación ha estado invertida un tiempo distinto. Este cálculo parte de un único capital inicial, sin entradas ni salidas intermedias. No reconstruye la rentabilidad de una cuenta con movimientos.
¿Se carga automáticamente la inflación española al elegir euros?
No. El euro es la unidad en la que se muestran los importes. La inflación la introduces tú. Si tus gastos están en otro país, elige una referencia de precios adecuada a ese contexto; hablar español no implica tener que utilizar el IPC de España.
¿Sirve para saber cuánto valdrá una cantidad futura?
Si ya conoces el importe futuro y solo quieres estimar su poder adquisitivo actual, utiliza la calculadora de ajuste por inflación. Para valorar el rendimiento real de una inversión, necesitas además su rentabilidad nominal durante el mismo intervalo.
¿La inflación futura puede darse por conocida?
No. Una tasa futura es un supuesto. Puedes comparar varios escenarios, como en la tabla, pero el resultado solo describe lo que ocurriría bajo esas condiciones.
Fuentes oficiales sobre inflación y poder adquisitivo. Las rentabilidades del ejemplo son hipotéticas.
Contenido educativo. Mercados, costes y reglas varían; comprueba los supuestos antes de invertir u operar.